30 November, 2009

Rather Ripped

Originally written on 22 May 2008, 14:56



Como sin alientos se me meten los pescados, todos chiquitos y agraciados, me engañan, me sabotean, me duelen en la sangre...

aveces no sé como despacharlos... aveces me gusta que estén ahí... y generalmente no entiendo por qué la mañanas lluviosas se parecen tanto a mí.



Listening to Sonic Youth's Incinerate - Rather Ripped

NOT


Originally written on 19 Ago 2008, 11:26

all I have experienced, broken and silenced...
pieces of glasses spread on the floor shining with a beaming light...
nothing to charge them with...
walking on them while my feet bleed slowly...
no pain is strong enough to forget...


abracadabra abracadabra abracadabra...
I wish I could spread some magic upon him
but all that matters is already gone.
am I losing the battle before the war's begun?

I think I got the message...
Just another pilot down.





...




Listen to: Tori Amos' Not the Red Baron





29 November, 2009

Antonieta {fragmento de Los Halcones Plateados}

Antonieta, Antonieta. Eres esa mujer, eres LA mujer, eres todas las mujeres juntas y no eres ninguna mujer en especial.


Eres Morgana y me engañas, me embrujas. Eres Isis y me tragas en mis atardeceres para darme nacimiento en mis mañanas. Eres Catalina La Grande y me conquistas, me educas. Eres Julieta y a mi, inocentemente te entregas. Eres Juana de Arco y me lideras, me guías a mi fin. Eres Ana Bolena y me controlas, me ciegas. Eres la Celestina y me burlas, me encierras. Eres Mrs. Dalloway y me desprecias, me culpas. Eres Fenrir y con tus fauces me persigues, me desbaratas. Eres la parca, marcas mi destino. Eres Amaranta y tejes mi mortaja. Eres Atenea y peleas mis batallas. Eres Gaea y me acunas. Eres Dalila, cómo me traicionas. Eres Alfonsina y me abandonas, me abandonas. Eres Salomé y con tu baile me degollas. Eres mi madre y me amamantas, eres mi hermana, mi hija, mi mujer.

Antonieta… todas ellas me abordan desde su tumba a través de tu mirada, todas ellas toman tu voz y se enroscan en tu pelo, me besan, me torturan, me hacen el amor para luego castigarme en una esquina.

Tú les haz abierto la puerta a todas, haz cruzado mares de ultratumba y portales con esfinges en su búsqueda. Las haz alineado en un ejército que pelea contra mi y tu, sentada triunfal en tu caballo de ocho patas que atraviesa el cielo y el infierno, miras intrigada el desenlace de cada batalla.

Ven, bájate de tu caballo, camina hacia mi enfermera, curandera y venda mi existencia, sutura mis pedazos para poder volver a abrazarte.

Tantos, tantos son los vestidos, tantos, tantos los ojos, en todos ellos te he amado, una y otra vez Antonieta, en todos ellos te he amado, persiguiéndote como alma en pena, tú aguja, entre mil pajares te he encontrado.

Brújula, talismán, voodoo doll. Te cargo en mis bolsillos mientras me visto de ti, y te monto para ir sobre tu lomo a buscarte, atravesándote desierto y bebiéndote a cuenta-gotas para no morir en el intento, te veo espejismo, y te peleo dragón.

Te nombro en cada oración mientras te pido fuerza para no caer en tu tentación. Te ofrezco como sacrificio para recibirte como milagro.

Antonieta, mi niña, mi nodriza, mi pesadilla. Una vez me preguntaste tan sencilla: “Cuál es la distancia más corta para unir dos montañas?” y yo te respondí temeroso: “Un vaso de agua.” Ahora te miro y tu me dices: “El vaso?” Sí Antonieta, eso mismo, el Spleen. Y no me digas que aborreces París.

Sí Antonieta, te he visto en otros vestidos y en otros ojos… al crearte con mis manos, me miraste sin verme mientras entrabas al mundo de los vivos y yo abandonaba mi Olimpo para venir a perseguirte.

Todos los vestidos, Todos los ojos, todos!

El rastro de mi baba se ha secado a través del tiempo y ya esta telaraña que cubre mis pupilas me impide leerte las historias que escribí para ti cuando pequeña.

Me abandonas nuevamente Antonieta, me abandonas?

Temo por mí. Temo mi temor y mi cansancio. Temo verte partir y no poder abrir la puerta tras de ti. Temo, temo cada mañana cuando entras radiante con las flores en tus brazos y los residuos de sol mañanero aún mojando tu pelo, que me mires decrépito y flaco sentado en la ventana, delirante, y que no alcances a atravesar la habitación a tiempo para detener mi súbita caída.

Antonieta. Tu y tu nombre mágico de 7 letras. Son 9 me decías, cuenta bien! 7 letras amor mío, son 7 letras. Las otras 2 son solo puertas: la primera abre completamente mi consciencia a tu presencia, la última cierra mi memoria y me deja por fuera. AAAaaaAAA… las mujeres peligrosas siempre llevan en su nombre esas dos puertas.

Yo? Pedro El Grande, como tú me haz bautizado soy tan sólo un semicírculo. Tan sólo una hebra de tu pelo a medio doblar sobre el mármol. No me encuentro nunca y tú, Aurín sellado, eres serpiente que se muerde la cola. Ahí donde piensa uno que es el comienzo, encuentro el final y en esa dolorosa despedida, todo vuelve a empezar.

Ahora mírame mujer. Mírame y con tu magia párteme ya en dos. No me vuelvas a unir si esos hilos no son tus dedos, no me cures las heridas si la cicatriz no va a ser tu piel.

Portentosa y fuerte, Antonieta, si no vas a ser mi vida, entonces déjame morir.

tin foil

Fué tan fácil enamorarme de él.
Casi como el diablo en medio de Moscú, con su bastón de caniche, llegó caminando altivamente y lo vi llegar.
Margarita yo, densamente enrollada en sus estados, lo vi y perdí el conociemiento del tiempo y del lugar. Perdí la cordura. Acabé con la confianza. Terminé vomitando mis tripas encima de mi memoria.

Soy una destructora. He destruído mi única oportunidad de quererlo en verdad. Lejanamente y contemplativamente, porque nunca jamás me habría visto con ojos benévolos y enamorados.
Hoy me siento derrotada. Me siento inmensamente ahogada en una niebla de baba pegachenta que me tapa las arterias y no me deja respirar. Soy la benefactora de mi propia muerte, justo cuando era verdaderamente importante hacer las cosas bien.

Detalles de más, detalles de menos... su amor yace en otra piel, resguardado por las horas y los besos de quien lo conoce y cuida. Nada más por agregar. La gran distancia me hace a mi una pagana. Una verdadera mentira andante.

Nunca antes quise ser alguien más tanto como hoy. Otra que con palabras sabias sabe conquistar. Otra que no soy yo, no tiene mi voz, ni luce como yo. Otra que en medio de las palabras encontró su cajita musical. Y la supo hacer sonar. Y lo supo enamorar.

Difícil perder lo que no se ha tenido. Esto es triste hasta de escribir. Y yo, ahora congelada como estoy, siento que está mejor lo más lejos posible de mí. Nada bueno nunca viene de mi vientre. Nada bueno nunca viene de mi amor.

Y si. Estoy cansada de perder. Sé que la sangre sabe a papel aluminio. Sé que la sangre fué hecha para dejarla correr.

17 November, 2009

Te perdimos, Anna.

Anna, muñeca de papel arrugada por mí, mirada en la lupa de mis investigaciones, moviéndote bajo mi microscopio, cómo te extraño ahora, Anna, mi muñeca, mi muñeca de papel.

Te tengo escrita en las 10 primeras páginas de mi libro, y también en la 33 y en la 77 y en la frase final. Estoy derrochando tinta en cosas nimias, sin sentido, porque verás Anna, no quiero escribirte más.

Esas letras llevan mi sangre, están envejeciendo conmigo, y se llevan solas las memorias que deberían ser por siempre mías.

Como pintarte, con tus ojos brillantes, siempre tristes y a punto de llorar. Como tomar el color en mis manos y saber que esos son los que te dibujarán, y que allí en el lienzo estarás tu. No puedo Anna, no puedo.

Mis dedos son pequeños y ya no tienen la fuerza con la que te sostuvieron. Anna, te veo. Te veo en todos esos años en los que no estarás conmigo.

¿A donde irás?

¿A quién amarás?

Ahora que no sabes de dónde vienes, y tu memoria es el papel blanco que usé para doblarte cuidadosamente y ponerte en mi mesa de dibujo, ¿será posible que aunque al verme no me reconozcas, algo en ti quede de mi?

¿Será que en tus sueños oyes mi voz leyéndote a Bastian Baltazar Bux, y acariciando tu pelo?

Anna, niña. Mi niña. Las tizas que me diste se mojaron un día de lluvia en que se inundó mi apartamento. Los libros de las enciclopedias que mirabas con ojos como casas, tienen ahora las hojas torcidas como los caminos de Guateque y huelen a lluvia airosa.

Como te extraño, muñeca de papel.

En éstas noches sin estrellas pienso en las luces que quietas en el cielo nos vigilaban mientras luchábamos como gladiadores bajo las cobijas, mientras tus besos me vendían a la muerte de la noche, la Judas de mi vida, esos mismos besos con los que Magdalena, me levantabas en las mañanas.

Estamos por fin solos tu y yo en mi cabeza. Sabes bien que eso es difícil, porque tu mejor que nadie conoces a todos los que habitan ahí arriba, y sabes también que no se van, pero tampoco pagan la renta. Estamos solos y en mi cabeza te veo, como te vi tantas veces en mis brazos. Duermes apacible y sonríes.

Anna, tengo que decirte... me ando yendo. En ésta ciudad ya no hay más espacio para dibujantes locos con síndrome de risa muy aguda. Tu ya no andas por éstas calles, por lo tanto han perdido cualquier importancia para mí. ¿Qué haré ahora, me preguntas? He decidido hacer lo que siempre quisimos.

Ahora yo, me iré por el mundo rcogiendo mangos, Anna.

23 July, 2009

Versos a un vaso de agua

Verte con las manos llenas de montañas...

Verte con los ojos llenos de lagunas...

Verte con los labios llenos de surcos...

Verte...

Verte...


Ahora después del tiempo recuerdo cómo nos moríamos tu y yo entre nuestros brazos...
ahora que todo lo que queda son memorias que parecen leídas de un cuento de hadas, te miro y no sé que pasa.

Aún me abarca la inmensa necesidad de abrazarte por detrás.

Aún me hastío de mis letras que van siempre a un destinatario...
quien lea ésto se reirá de éstas llamas... y ése fijo no serás tu. Tu ya de ésto no te ríes más.

Algún día, depronto podamos hablarnos de nuevo con la verdad.
sé que por ahora, entre más pretendamos, que ésta es la verdad, más nos alejamos de ella.

Me río de nosotros, jugando a convencernos.
tu sabiendo que no me convences, y yo sabiendo que no te convenzo, pero jugando a creernos que nos convencemos...

Somos, en el fondo, los mismos de siempre; solo que ahora en vez de predicar nuestra profunda necesidad mutua, predicamos nuestra profunda no-necesidad mutua.

Creo que tal vez, nunca aprenderemos.

Pero una cosa si te digo: no es mentira cuando te digo que te quiero. No sé cómo ni a qué horas... no creo que ese cariño tenga ya un espacio para vivir... pero te quiero igual.

Como siempre quise ese vaso de agua esperando en mi mesa de noche.

...

22 July, 2009

Foreword

Sabíamos callar en las noches...
nos mirábamos desprotegidos bajo las luces reflejadas en el techo del cuarto...
cada silencio, cada beso, cada palabra no dicha...

tu y yo aferrados a las cadenas de lo que no nombrábamos...
tu y yo como perros falderos de un dueño imaginario...
tu y yo como patéticas réplicas de chagalls volando en la plana ciudad...

Ahora que miro desde afuera veo como el calor de adentro nos mantenía respirando.
Todo nació de los momentos inconclusos que dejamos por ahí pariendo letras.

Ahora es tiempo... y el tiempo es angustia...
un par de canas en tu cabeza, y la sonrisa reparada.
Las experiencias de las angustias amorosas echadas en un costal...

me miras y no sé como mirarte...
te agachas y ahí vamos, cogidos de la mano como el primer día.

Ahora piensas en las piedras que haz descargado en tu camino...
hablas de lo mucho que necesitas mi mente...
en este estado, con carreteras destapadas no existe tal...
haz venido buscando una utopía

y te haz encontrado conmigo nuevamente.

dejarme de lado, otra vez no va a ser tan fácil.